Uno de los temas más importantes en mi vida diaria es prepararme en esta área.
Es todo un reto dejar una persona preparada para que siga lo que uno está haciendo.
“Una persona se llamaba discípulo cuando se comprometía con otra persona para adquirir su conocimiento práctico o teórico…Sólo podían existir discípulos si existía un maestro”.
Un plomero puede tener un discípulo (lo llamamos aprendiz), un cirujano famoso puede tener un discípulo (residente de un hospital), un músico puede tener un discípulo que le acompañe en su banda. En cada caso algo de conocimiento, de habilidad y de actitud es transmitido de un maestro a su seguidor.
En la vida siempre debemos dejar discípulos, sea cual fuera el área que estés trabajando.
Recuerdo que hace año había un Médico Veterinario conocido para nosotros en ese tiempo como estudiantes universitarios, él tenía su Clínica Veterinaria en uno de los lugares más opulentos de nuestra ciudad, pero sus hijos estudiaban medicina humana, derecho (en mi país así se llama a los que estudian para ser abogados), todo menos medicina veterinaria. Habían varios amigos míos que iban a hacer o buscaban que hacer practicas en su clínica, pero claro por supuesto que ninguno era hijo suyo.
Desde aquella vez (época universitaria) a mis veinte aprendí cuan importante era dejar discípulos (seguidores) sea cual fuera el área donde me estuviera desempeñando. Ahora que soy madre me pongo a pensar si estoy siendo maestra y si mis hijos están siendo mis discípulos, no necesariamente que estudien veterinaria pero si que sean seguidores de los principios y valores que tengo como persona, pues si no tenemos el cuidado ellos se volverán (discípulos) seguidores de otros que no necesariamente tengan buenos principios y valores.
Te comparto este recurso gratuito que me sirvió para entender sobre lo que es ser discípulo y como dejar discípulos.
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